3. Formación y composición de las playas de Menorca

En las costas peninsulares el principal aporte de sedimento que forma las playas llega desde el interior a través de los ríos, por lo que se dice que tiene un origen fluvial. En Menorca, sin embargo, al no haber importantes ríos que aporten sedimento, el origen de la arena de las playas es fundamentalmente marino, proviniendo de la propia erosión geológica que sufre la isla y también, y en gran medida, de restos de esqueletos de organismos marinos que son ricos en calcio. De este modo, parte de la arena de nuestras playas es marés y otras rocas calcáreas con un mismo origen pero de periodos geológicos diferentes. Pero una gran parte es arena cuyo origen proviene directamente de animales marinos.

Origen geológico del sedimento
Origen biológico del sedimento
Fenómenos de formación de sedimento

Origen geológico del sedimento


El material que se acumula en las playas, tras ser arrastrado por la acción de las olas y las corrientes marinas, tiene su origen en la propia naturaleza geológica de la zona de la que proviene el sedimento. En Menorca existen dos regiones muy marcadas, Tramontana y Migjorn, separadas por una línea prácticamente recta que va desde el puerto de Mahón hasta Cala Morell, al norte de Ciudadela.

Mapa geológico de Menorca atendiendo a las unidades paisajísticas. Fuente: Geoservei SL. Geologia de Menorca - Consell Insular de Menorca


La región de Tramontana es la que presenta los materiales más antiguos de la isla y en ella podemos encontrar un gran mosaico de variedad de conglomerados, areniscas, arcillas y rocas calcáreas del Paleozoico (periodo geológico de la Tierra que finalizó hace 250 millones de años) y también de dolomías, margas y calcáreas del Mesozoico (periodo geológico que finalizó hace 65 millones de años). Por otra parte, en la región de Migjorn sólo podemos encontrar rocas carbonatadas con una coloración más homogénea. La roca más predominante es el marés del Mioceno (periodo finalizado hace 23 millones de años), que es una roca formada por restos de fragmentos de organismos marinos de naturaleza calcárea, aunque también podemos encontrar otra roca carbonatada llamada “piedra viva” y que tiene más proporción de material biológico y menos de tierra que el marés. Estas diferencias en la composición de las rocas hacen que la arena que forma las playas del norte y del sur de la isla presente una composición y coloración diferentes.

Cala Pilar, amb tonalitats daurades i ocres fruit de l'origen argilenc del seu sediment
Playa de Binigaus, con la arena blanca característica del marés que compone el origen de las playas del sur de la isla

Origen biológico del sedimento


Además de los fragmentos de origen biológico presentes en las rocas sedimentarias correspondientes a organismos que vivieron hace millones de años, en la arena de la playa también encontramos restos de organismos existentes en la actualidad -esqueletos, conchas y corales- (a. Nacra – Pinna nobilis, b. Escupiña grabada o almejón– Venus verrucosa, c. Crangrejo o pelosa– Eriphia verrucosa, d. Erizo de mar– Sphaerechinus granularis, e. Estrella de mar – Echinaster sepositus, f. Berberecho común– Cerastoderma edule, g. Coral – Corallium rubrum).



Es importante señalar la gran importancia que tienen los pequeños organismos de estructura calcárea que viven sobre las hojas de Posidonia oceanica. Como las hojas de la planta van cambiando cada año, todos estos esqueletos quedan en el fondo y van creando un cementerio, que es la fábrica de arena de las playas de la isla.

Fenómenos de formación de sedimento


Los restos biológicos que aparecen en las praderas de posidonia se van mezclando con los materiales erosionados de tierra. En función del entorno cambian las proporciones de material de uno y de otro tipo y, con los cambios en la composición, cambia también la coloración de las playas. Los fenómenos que determinan esta diferencia en composición pueden ser físicos o biológicos.

Fenómenos físicos: las olas



Las olas son ondas que se desplazan por la superficie de mares y océanos, originadas por el viento, y el principal agente de modelado de las costas a través de procesos de erosión. Presentan dos movimientos: el primero es un movimiento circular producido por la oscilación del medio originada por el viento, y el segundo es la propia propagación de la onda, que es longitudinal y traslada la onda en una dirección y a una velocidad determinadas.

Movimientos de las olas generadas por el viento. Fuente: El autor: CARDONA, F.



La altura de las olas depende de la velocidad, persistencia y estabilidad en la dirección del viento, así como también de la distancia o superficie de mar sobre la que éste puede actuar. En el caso de Menorca el viento más fuerte es el de componente norte que tiene su origen en una depresión del Golfo de León y que utiliza como zona de aceleración el norte de los Pirineos y el suroeste del Macizo Central de Francia. Si combinamos este fuerte viento con un gran fetch (superficie de mar sobre la que el viento puede actuar) resulta en la generación de olas grandes y violentas de componente norte que son las que golpean la isla de Menorca más intensamente.

Zona de generación de olas de componente Norte. Fuente: El autor: CARDONA, F.


Los temporales de componente este y sureste también presentan un gran fetch, aunque la intensidad del viento no suele ser tan fuerte. Los vientos de componente sur no suelen ser predominantes y aquellos que vienen de componente oeste o suroeste hacen que la isla de Menorca quede a rebufo de Mallorca, por lo que las olas no golpean la isla con tanta intensidad.

En función del tamaño de las olas su energía se deja sentir hasta una determinada profundidad, que es directamente proporcional a su tamaño. Cuando una ola se aproxima a la costa, a medida que la profundidad del mar disminuye llega un momento en el que la onda que forma la ola toca fondo y va frenándose; fruto de esta fricción las olas pierden velocidad y ganan altura, hasta que llega un punto en el que rompen.

Cuando las ondas que forman la ola tocan fondo debido a una pérdida de profundidad acaban rompiendo. Fuente: El autor: CARDONA, F.


La erosión costera se produce por la acción de las olas que rompen a los pies de los acantilados, arrancando material rocoso que se acumula al pie del acantilado y forma un depósito que al principio permanece bajo el agua. Este material sufre la acción del oleaje repetidamente y se distribuye a lo largo de la costa transportado por las corrientes marinas, que lo depositan en zonas de sedimentación donde acaban formando las playas.

Fenómenos biológicos



Además de las olas, que son el principal agente de modelado de las costas, existen organismos vivos que ayudan a generar sedimento, aunque en menor medida. Esta generación de sedimento se debe, o bien a la propia naturaleza cálcica del organismo, que al morir deja su esqueleto a merced de las olas y las corrientes, o bien a la propia acción del organismo durante su vida, que va trabajando el sedimento existente reduciéndolo de tamaño. Este es el caso de las lapas (pegellida) o los erizos de mar (vogamarí), que lentamente van degradando las rocas sobre las que se asientan produciendo sedimento fino, o las holoturias (verga mansa) que filtran sedimento ya fino de por sí. En el caso de las islas del mar Mediterráneo estos efectos son casi despreciables en comparación con el efecto que tiene el oleaje, pero en otros mares la aportación de sedimento por parte de organismos vivos puede constituir una parte muy significativa de la arena de las playas. Este es el caso del Caribe, en el que los grandes peces loro arrancan trozos de sedimento al alimentarse, entonces su aparato digestivo los digiere y los devuelve al mar disueltos en forma de heces. Estos sedimentos también se distribuyen a lo largo de la costa mediante las corrientes marinas.