6. El sistema dunar

Los sistemas dunares son acumulaciones de arena que se sitúan en la parte seca de la playa formando un ecosistema terrestre que contiene una importante flora y una fauna característica.

Las dunas son un elemento dinámico del paisaje de la playa. Su aparición requiere de la presencia de sedimento (arena) y la existencia de viento que sople de mar hacia tierra. De esta forma, las dunas crecen a partir de la arena que las olas transportan del fondo del mar depositándola en la superficie de la playa en unas formaciones que se denominan bermas de playa. La arena de las bermas, al secarse en periodos de buen tiempo, es transportada por la acción del viento hacia las dunas, que actúan como reservorios o bancos de arena.

La vegetación es muy importante para la generación de la duna; por un lado disminuye la velocidad del viento y su capacidad de transporte, mientras que, por otro, las plantas interceptan los granos favoreciendo su sedimentación y dotando a la duna de estructura. Las especies vegetales que habitan en el sistema dunar son especies capaces de soportar condiciones ambientales extremas como son una alta salinidad del suelo, elevadas temperaturas en verano, el salitre del mar y los continuos movimientos de arena. Para crecer, utilizan los restos de Posidonia oceanica que por la acción del viento y del oleaje se han desplazado hacia el interior de la playa. Sin la vegetación las dunas serían simples montones de acumulación de arena.

El proceso de formación de una duna
Clasificación de los sistemas dunares
Las dunas de Menorca

El proceso de formación de una duna


Corte transversal de la parte emergida de una playa. Fuente: El autor: CARDONA, F.


1. El viento de origen marino desplaza la arena que el mar ha depositado en las bermas (a) de la playa una vez que se ha secado formando pequeñas dunas de pocos centímetros de altura que se conocen como ripples (b).

2. A medida que el viento pierde intensidad debido a la fricción con estos ripples se van uniendo formando lo que se conoce como dunas embrionarias (c). No están fijadas por la vegetación y son las dunas más jóvenes de todo el sistema dunar. Esta duna está situada en una zona hostil a la vegetación debido a la alta salinidad y la presencia de conchas en la arena. Estas dunas se pueden destruir durante los temporales.

3. En la mitad superior de estas pequeñas dunas embrionarias aparecen las primeras plantas, aunque su presencia es mínima. Esta vegetación retiene el sedimento que cae por la cara de sotavento de la duna en forma de desprendimientos naturales. A estas nuevas dunas se las conoce como dunas primarias (d). Son más antiguas y altas que las dunas embrionarias y son de vital importancia, ya que actúan como una reserva de sedimento que garantiza la estabilidad de la playa y además protegen la vegetación de las dunas internas frente al viento y el salitre.

4. Después de esta primera zona de dunas aparecen el primer cordón dunar, o dunas secundarias (e). Estas son las primeras acumulaciones dunares permanentes. En estas dunas las condiciones para el crecimiento de las plantas son mejores, ya que están más resguardadas del viento y de la sal, y la arena ya es más apta para el crecimiento de la vegetación. Cualquier alteración en la vegetación provoca la movilización de sedimento.

5. Las dunas no crecen indefinidamente y, si el aporte de sedimento continúa, se llega a un punto de equilibrio en el que la cantidad de arena que entra a la duna por un lado es igual a la cantidad que sale por el otro. Este punto de equilibrio favorece la aparición de nuevas formaciones dunares más hacia el interior, denominadas dunas terciarias (f), y que constituyen un segundo cordón dunar.

En cualquier caso este proceso natural es muy lento y muy pocas veces se puede completar debido a la acción del hombre.

Clasificación de los sistemas dunares


Sistemas dunares regresivos

El sistema dunar va desapareciendo ya que existe erosión progresiva de la dunas primarias durante los temporales y las mareas vivas, y que no se recupera en los periodos de buen tiempo. La duna primaria muestra, de esta manera, fuertes pendientes del lado del mar, con derrumbes frecuentes, donde aparecen al pie bloques de vegetación arrancados de la duna.

Playa de Punta Prima en la que el sistema dunar se ha visto drásticamente afectado


Sistema dunar en equilibrio

Se mantiene un transporte eólico hacia las dunas que es compensado por períodos de erosión de temporales. Durante los períodos de buen tiempo suele formarse una anteduna con vegetación incipiente, que se destruye en procesos erosivos. La duna primaria suele estar bien desarrollada, con una altura elevada.

Sistema dunar de Cala Pilar


Sistema dunar con un balance sedimentario positivo

La continua aportación de sedimento a la playa seca combinado con el transporte eólico en la misma, va produciendo cordones paralelos a las antedunas a medida que una nueva anteduna se añade del lado del mar. Las dunas en este caso suelen ser de baja altura, progresivamente más vegetadas a medida que se avanza hacia el interior.

Las dunas de Menorca


Menorca cuenta con aproximadamente 20 campos de dunas y, aunque conserva la mayoría de sus sistemas dunares, ha perdido algunos de ellos debido al urbanismo costero, como son los de las playas de Son Xoriguer, Cala en Bosch y Punta Prima.

Sistemas dunares de Menorca. Fuente: GRIMALT, M.; TOMÀS, M. (2009) Els sistemes dunars de les Illes Balears. Universitat de les Illes Balears - Grup de Recerca Climaris,


El estado de conservación de los diferentes sistemas dunares difiere en función de los diferentes procesos sedimentarios que les afectan (aporte de sedimento, viento y olas), así como también de la presión humana que soportan. La intensidad del viento de tramontana en el norte de Menorca hace que los frentes de dunas se dispongan perpendicularmente a la línea de costa en lugar de hacerlo de forma horizontal, que sería lo habitual.

En general los sistemas dunares menorquines cuentan con una primera línea de vegetación cerca del mar, por lo que puede verse afectada por el oleaje. Por ese motivo la vegetación tiene un carácter temporal y está formada por plantas que soportan grandes cantidades de sal y que tienen la capacidad de dispersar sus semillas por vía marina. Para crecer, utilizan los restos de Posidonia oceanica que por acción del oleaje y del viento se han ido desplazando hacia el interior de la playa. Las especies más habituales son: Salsola kali, Cakile maritima, Suaeda spicata, Polygonum maritimum, Euphorbia peplus.

A medida que el cordón dunar va cogiendo forma, la vegetación pionera abre paso a especies más permanentes y adaptadas a la dinámica de la arena. Las más habituales son: Eryngium maritimum, Pancratium maritimum, Calystegia soldanela o Euphorbia paralias.

Calystegia soldanela


En una tercera franja de vegetación la forma de las dunas ya se hace más evidente. Dos tipos de gramíneas son las que mejor caracterizan esta vegetación: Elymus farctus y Ammophila arenaria. Localmente y en el sur de la isla también encontramos Crucianella maritima. A continuación de esta planta y siguiendo hacia el interior aparece la sabina (Juniperetum eumediterraneae, Juniperus phoenicea (Figura 6.6) y también otras comunidades arbustivas no ligadas exclusivamente a substratos arenosos (Pistacia lentiscus, Rosmarinus officinalis, Phillyrea media, Erica multiflora, Smilax aspera, Ruscus aculeatus...). La gran diversidad florística ha originado la presencia de una gran variedad de flora endémica: Ononis crispa, Thymelaea velutina, Polycarpon colomense, Coronilla montserratii, Scrophularia romosissima o Scrophularietum minoricensis es bastante frecuente en los sistemas dunares del norte.

La gran variedad de especies vegetales presentes en la arena de las playas contribuye a aumentar la biodiversidad de la isla, fruto de millones de años, garante del funcionamiento correcto del sistema que forman los seres vivos junto con el medio en el que viven. Al tener diferentes especies con diferente tolerancia a cambios en el medio (generalmente provocados por el hombre), se asegura el mantenimiento de la vida ante impactos externos.

Corte transversal de la parte emergida de una playa