10. Cuida y preserva las playas

Las playas son entornos naturales muy sensibles y su conservación depende, en gran medida, de ti.


Si vas a la playa y llevas comida y bebida, utiliza envases y cubiertos reutilizables y evita los de cristal.


Deposita los residuos que generes en los contenedores situados fuera de la playa y, si no hay, llévatelos hasta encontrar unos.

Si fumas, guarda las colillas, no son biodegradables y ¡pueden permanecer hasta cinco años en la playa!

Usa bronceadores o protectores solares resistentes al agua y biodegradables y espera un poco antes de bañarte. De lo contrario, se diluyen en el agua y contaminan el mar.

Si vas con tu mascota (perros o caballos), no olvides recoger sus excrementos y, si la llevas contigo a las playas autorizadas, hazlo con respeto hacia las demás personas.

Deja el coche en las zonas habilitadas y accede a la playa a través de los caminos trazados. Evita ir por las dunas, son el hábitat de una flora y fauna imprescindibles para la conservación de la playa.

Que tu recuerdo de Menorca no sea una piedra o llevarte arena de la playa. Una playa se construye grano a grano y grano a grano la destruimos.

Hacer montones de piedras perjudica la flora, la fauna y distorsiona el paisaje; ayúdanos a conservarlo en su estado natural.

Los peces y las aves acuáticas buscan su alimento y así mantienen el equilibrio. No les des de comer.

Se habla mucho de los beneficios de los baños de barro para la piel, pero debemos tener en cuenta que la extracción del barro erosiona los peñascos y pone en peligro el ecosistema de las playas.

La playa es el medio donde habitan muchos seres vivos: cangrejos, peces, moluscos, algas... Disfruta observándolos, pero deja que sigan su camino, evita tocarlos o sacarlos del agua y, sobre todo, ¡no te los lleves de recuerdo!

Límpiate los pies, sacude las toallas, la ropa y otras pertenencias que hayas llevado, ¡la arena pertenece a la playa!

El agua es un bien escaso. Permanece el tiempo justo en las duchas de la playa y evita utilizar jabón.

Si navegas, usa las boyas de fondeo y evita usar el ancla siempre que puedas. Si lo haces, elige zonas en la que no haya plantas de Posidonia. Su existencia contribuye a la creación de la arena y evita que desaparezcan las playas.

¡Tu puedes ser la voz de la playa! Comparte, explica, recomienda o sugiere a otras personas cómo cuidarla y protegerla.

Diviértete, disfruta de las olas, camina por la orilla... y mira la playa desde otro punto de vista.


Impactos de los usuarios de las playas
Impactos de los usuarios de las playas en la zona sumergida
Impactos de los usuarios de las playas en la zona emergida

Impactos de los usuarios de las playas


Aunque las personas que más posibilidades tienen de frecuentar las playas de Menorca son los aproximadamente 100.000 residentes en la isla, durante los últimos años el número de visitantes anuales a la isla se ha consolidado por encima del 1.250.000. De ellos, más del 50% se concentra entre los meses de junio, julio y agosto, atrayendo además a un gran número de trabajadores temporales que hace que la población residente de la isla se duplique entre los meses de mayo a octubre.

El turismo es la principal actividad económica de la isla de Menorca y, además de representar la mayor fuente de ingresos para la economía insular, las actividades directamente relacionadas con el sector turístico representen cerca del 30% del total de puestos de trabajo de la isla. Además de la marcada estacionalidad del turismo, hay otro factor que hace que éste tenga una importante incidencia sobre el medio costero, y es que el 95% de los turistas que visita Menorca lo hace para disfrutar de sus vacaciones o de su tiempo de ocio, y lo hacen atraídos principalmente por las playas de la isla y por la calidad de sus aguas.

Los impactos del turismo y de su estacionalidad dejan sentirse en todas las zonas de la playa, tanto en la parte sumergida como en la parte emergida. Una característica común en ambas zonas es la aparición de residuos generados por el hombre y que tardarán mucho tiempo en descomponerse por la acción de la naturaleza.

Impactos de los usuarios de las playas en la zona sumergida


Si bien la mayor parte de la actividad turística transcurre en la zona emergida de la playa, el segmento del turismo náutico también tiene un impacto importante en la zona sumergida. Entendiendo en este caso el turismo náutico como aquella actividad que requiere del uso de una embarcación, se puede apreciar que este sector ha experimentado un notable auge en los últimos años en las Islas Baleares en general y en Menorca en particular.

Embarcaciones fondeadas en Cala Macarella


El impacto principal que ejercen las embarcaciones fondeadas sobre el medio se debe al efecto directo de la caída y leva del ancla, al efecto de arado provocado por el garreo de las embarcaciones y al efecto erosivo de la cadena como consecuencia del borneo. A todo ello hay que añadir el vertido de aguas de sentina y detergentes que tienen un gran efecto nocivo sobre el estado de conservación de las praderas de Posidonia oceanica. Estudios científicos han demostrado que el tipo de ancla empleado por las embarcaciones es determinante en cuanto a los daños sobre las praderas de Posidonia, así como también su tamaño. Se ha estimado que una única embarcación de unos nueve metros de eslora puede provocar una pérdida permanente de 50 rizomas/m2 debido al efecto directo del anclaje-desanclaje. Este dato supone que una única embarcación de tamaño reducido tiene capacidad para destruir aproximadamente 2,5 m2 de pradera de Posidonia oceanica en un mes.

La Posidonia oceanica es vital para la preservación de las playas de la isla. Entre las acciones llevadas a cabo para mitigar el efecto de los fondeos se ha impulsado a través del programa Posidonia Life la utilización de fondeos en zonas especialmente sensibles que van acompañadas de campañas de concienciación. En Menorca se cuenta actualmente con dos zonas de fondeo predeterminado: Fornells y la Illa d’en Colom.

Campos de boyas de fondeo en Fornell e Illa d’en Colom

Impactos de los usuarios de las playas en la zona emergida


Impactos generados por la propia presencia de la gente en la playa

En este caso hay dos impactos llamativos derivados de la masiva presencia de gente. El primero de ellos tiene que ver con la compactación del sedimento, por lo que será más difícil que éste se desplace entre las tres estructuras que componen la playa (barras de arena sumergidas, playa y campo dunar). En segundo lugar, la propia gente que está en la playa actúa como un agente de transporte sedimentario, ya que desplaza la arena que lleva pegada al cuerpo o a su ropa fuera del sistema de la playa. Ambas actividades pueden parecer insignificantes, pero al considerar el número de visitantes que reciben las playas menorquinas, nos damos cuenta de que la agente actúa como un agente importante en cuanto al desplazamiento del sedimento.

Desplazamiento de arena en los pies de un usuario de playa


Impactos generados por el acceso de la gente a las playas

Al acceder a la playa, los usuarios tienden a pisar el campo dunar a no ser que se indique lo contrario, de forma que se provoca la destrucción de la vegetación que tan difícilmente ha conseguido asentarse allí, y debilita de este modo el campo dunar. Para mitigar este efecto se están habilitando plataformas de paso o lugares de acceso a las playas.

Acceso a la playa


Impactos generados por el crecimiento de la actividad turística en general

En Menorca los principales núcleos turísticos son Son Bou en Alaior; Cala en Bosc, Cap d’Artrutx y Cala Morell en Ciutadella; Playas de Fornells, Arenal d’en Castell y Son Parc en Es Mercadal; Punta Prima y Binibèquer Nou en Sant Lluís; y Sant Tomàs en Es Migjorn Gran. En estos núcleos turísticos la playa se ha visto afectada en mayor o menor medida, al igual que el campo dunar, donde en algunas de estas zonas incluso ha desaparecido. El desarrollo e implementación del PTI son factores que deben permitir la preservación de los campos dunares todavía existentes.