5. La zona sumergida de la playa. La importancia de la Posidonia oceanica

La Posidonia oceanica desde un punto de vista biológico



La Posidonia oceanica es una planta marina endémica del mar Mediterráneo que se encuentra presente tanto en fondos arenosos como en superficies rocosas. Para ello, necesita que el suelo contenga una cierta cantidad de materia orgánica.

La planta se compone de un tallo grueso (rizoma) que crece horizontal y verticalmente, de un haz de 6 a 8 hojas en forma de cinta situado en el extremo superior de cada rizoma, y de raíces densamente ramificadas que parten también de los rizomas. El crecimiento conjunto de un elevadísimo número de plantas de Posidonia es lo que da origen a la pradera, formación donde se puede distinguir una parte elevada formada por las hojas y base constituida por tallos, rizomas y sedimento compactado. Esta base puede llegar a tener varios metros de espesor. La pradera es una formación muy estable y longeva (se ha estimado la edad de alguna pradera en 6.000 años) y retiene gran cantidad de sedimento.

Partes de la planta de Posidonia oceanica y esquema de la formación de una pradera de Posidonia. Font: CORBERA, J. Praderas y Bosques Marinos de Andalucía.


La Posidonia, como las plantas terrestres, necesita luz para vivir mediante un proceso que se denomina fotosíntesis. Durante este proceso las plantas utilizan CO2 y luz para producir materia orgánica (para crecer) y generan oxígeno que finalmente es liberado a la atmósfera (en el caso de plantas terrestres) o al mar (en el caso de plantas marinas). Por este motivo, la Posidonia se desarrolla principalmente en sitios de aguas transparentes, ya que, a mayor transparencia, mayor penetración en el mar de los rayos solares, que son los que proporcionan a la planta la energía necesaria para realizar la fotosíntesis. La luz es, por tanto, uno de los factores que regulan la presencia de Posidonia, y que se puede encontrar entre los 0 y los 30-40 metros de profundidad (ocasionalmente puede llegar hasta los 80 metros; excepcionalmente llegará a los 100 m en lugares con aguas muy transparentes de las Islas Baleares). La temperatura para el desarrollo de esta planta se sitúa entre los 15 y los 20 grados centígrados y no tolera grandes variaciones de salinidad.

Las plantas de Posidonia poseen un ciclo vital muy definido y caracterizado por las estaciones:

Otoño

Cuando el agua comienza a enfriarse y debido a la acción de los primeros temporales, la planta pierde las hojas verdes que durante el verano se han ido recubriendo de especies animales y vegetales que las utilizan como alimento o substrato. Fruto de esos temporales, se producen las características afluencias de toneladas de hojas muertas a las playas, que forman un papel importante en la protección de la playa frente al oleaje erosivo de los temporales de invierno.

Entonces, empiezan a brotar hojas nuevas gracias a la energía acumulada durante los meses de primavera y verano. La pradera parece espaciosa y poco frondosa al perder las hojas más viejas y al ser las hojas nuevas cortas y limpias, sin organismos epibiontes (aquellos que crecen y viven sobre la superficie de la hoja).

Invierno

El crecimiento de las nuevas hojas aparecidas en otoño es más lento, casi nulo coincidiendo con las temperaturas más bajas del año. Continúa el proceso de formación de las praderas y el lento crecimiento de las hojas nuevas. Al final del invierno pueden verse los primeros frutos, aunque normalmente morirán por las bajas temperaturas.

Playa cubierta de Posidonia en su zona emergida


Primavera

En esta época, el crecimiento de la Posidonia se activa a medida que va ascendiendo la temperatura del agua. Se trata de la época de madurez, cuando las hojas alcanzan una gran longitud y ofrecen un aspecto espeso y frondoso en la pradera. La pradera es de un color verde intenso y aún presenta pocos epibiontes que recubran las hojas (Figura 5.3). Entre abril y mayo se produce la germinación de los frutos, que han ido madurando desde finales de invierno. A partir de la semilla brotan pequeñas plantas de Posidonia de 8-10 cm que están a la deriva sobre el fondo, intentando fijarse en el sustrato.

Mata de Posidonia joven, todavía sin la presencia de epífitos


Verano

Durante los meses cálidos, una gran cantidad de organismos (hidrozoos, briozoos, moluscos, poliquetos y foraminíferos) se fijan progresivamente sobre las hojas hasta recubrirlas por completo. Son los organismos epibiontes. Durante este proceso, las hojas van adquiriendo un color blanquecino debido a la gran cantidad de organismos que las cubren. El crecimiento que experimentan las hojas en este estado es mínimo, debido a la corteza que crean estos organismos, que impide a la hoja realizar la fotosíntesis. Las hojas van adquiriendo un color pardo hasta que finalmente mueren. Con los primeros temporales las hojas se desprenden de la planta. La caída de hojas se produce durante todo el año, aunque a final de verano se produce de forma masiva.

Detalle de hojas de Posidonia viejas, cargadas de epífitos y de tonos pálidos


La Posidonia oceanica como la base del ecosistema mediterráneo
La Posidonia oceanica y su relación con la sedimentación de las playas
Las amenazas de la Posidonia oceanica

La Posidonia oceanica como la base del ecosistema mediterráneo


Las praderas de posidonia constituyen una de las formaciones más características e importantes de la costa menorquina debido a la gran extensión que ocupan y a su papel como bosques submarinos productores de vida y oxígeno.

Entre sus hojas y rizomas se aloja una elevada diversidad de organismos que se relacionan mediante una complicada cadena alimentaria en la que unos se alimentan de otros, lo que le da a todo el conjunto una gran estabilidad. Por otra parte, las praderas fijan los fondos de arena gracias a las raíces de las plantas, y la estructura estable formada por los rizomas tiene un importante efecto amortiguador del oleaje y de las corrientes, impidiendo la erosión de la costa y por tanto la regresión de las playas arenosas. Las praderas también tienen un importante efecto de depuración de las aguas costeras al limpiarlas de sedimentos. La actividad de secuestro de CO2 y producción de oxígeno de las praderas de Posidonia contribuye también a la mitigación del cambio climático.

Hábitat especies
Fuente de alimento
Guardería para especies


Transparencia del agua
Previene la erosión de las playas
Mitiga el cambio climático


A modo de resumen, las praderas acogen a un importantísimo número de especies vegetales y animales, aportándoles alimento y sustrato sobre el que fijarse.

La Posidonia oceanica y su relación con la sedimentación de las playas


La importancia de la Posidonia en la preservación de las playas de Menorca es doble: por un lado forma el ecosistema que contribuirá a crear la arena de las playas de Menorca, mientras que por otro contribuye a disminuir la acción erosiva del oleaje en las playas.

En las hojas de Posidonia viven una gran cantidad de pequeños organismos, cuyos esqueletos acaban siendo parte de la arena. Por otra parte, la acción de las hojas de Posidonia retiene las partículas de arena procedentes de zonas de erosión, haciendo que queden disponibles para su traslado a la playa emergida gracias a la acción del mar en épocas no tormentosas. Las hojas que pierden las praderas de Posidonia, principalmente en otoño, se depositan en la playa formando una barrera que protege a la arena frente a los violentos temporales invernales. Una vez en la playa, las hojas de Posidonia cogen arena que sueltan en su desplazamiento hacia las dunas.

(a) Las hojas de Posidonia son trasladadas desde el fondo del mar hacia la playa emergida y (b) ayudan a mitigar la erosión de los temporales. Fuente: El autor: CARDONA, F.

Las amenazas de la Posidonia oceanica


La Posidonia es un indicador de la buena calidad del agua y de su entorno. Efectos negativos en el medio pueden provocar la desaparición de la Posidonia. Entre estos efectos negativos se pueden señalar:

  • Vertidos de aguas residuales.
  • Vertidos de desalinizadoras.
  • Construcción de nuevos puertos, espigones u otras infraestructuras costeras que en el momento de su realización aumenten la turbidez de las aguas (como los dragados)
  • Contaminación del agua.
  • Regeneración artificial de playas.
  • Fondeo indiscriminado de embarcaciones.